Raúl Criollo y Jorge Caballero: El estante de lo insólito

0
62



Muchos personajes han sido denostados o perseguidos por creer lo que creen, por afirmarse en un ideal o simplemente por ser distintos. El 14 de febrero de 1989, el ayatolá Jomeini, líder supremo de Irán, condenó a muerte al autor de la novela Los versos satánicos por considerar que se trataba de una obra que insultaba el islam. Como un relato oscuro de aquellos tiempos de los que sólo queda polvo y recuerdos vagos, la modernidad cultural se enfrentó con algo que llevaba a pensar en los nazis quemando libros. No parecía algo para la última parte del siglo XX, centuria que puso al hombre en el espacio y desarrolló las telecomunicaciones a escala de ciencia ficción. La realidad es que los vetos y persecuciones nunca se han detenido. Salman Rushdie jamás hubiera pensado vivir aquella experiencia.



Source link

Comente con Facebook