Un centenar de horas entre sombras

0
87

Estas noches, nadie anda sin velas encendidas. No es un rito, sino una precaución frente a la peor epidemia de apagones de Venezuela. Yelitza Izalla, de 43 años, ha roto unas cuantas para convertirlas en focos de iluminación. Su departamento en Macaracuay, al este de Caracas, ha experimentado 108 horas continuadas de oscuridad y otras tantas interrumpidas por ráfagas de luz.

Seguir leyendo.



Enlace original de la notícia

Comente con Facebook